lunes, 6 de agosto de 2012

Duerme, ella duerme



 Solo la gana de despertarla me desconcierta, y me quiero reír, si
hay que reír porque esta  cuidad de mierda no va a cambiar; las montañas
Serán cada vez más altas, más inalcanzables y nos cubrirá el cielo el humo
De nuestras voces, bajo la lluvia, los murmullos, los cabellos empapados,
La gente mojada, todo esto apagándose entre la oscuridad, hasta quedar
Sin nada, solo una ausencia terrible como cicatriz invisible sobre el cuerpo,
 Ya me canso. Ella se queda dormida sobre mi almohada y le miro los ojos 
Ligeramente cerrados, el alma que se le adormece, que se le rinde adentro 
Como si de pronto fuera a morir de sueño, a morir por siempre dejándome 
Completamente solo: Una cucaracha en el rincón, ahora soy una cucaracha 
Metida en el rincón. Al principio las cucarachas eran pequeñas, y escurridizas
Venían cada vez que iba a llover, pero ya se han quedado a vivir conmigo, 
Ahora ellas me susurran cosas desde debajo de la cama, condenadas cucarachas...
 Ella suspira un poco, parece que se va a voltear, yo solo quiero que despierte y que 
Me mire con sus sonrisas idiotas que tanto me encantan. Yo que hago si se va. 
         Le acaricio la espalda, un dedo en el cauce de su espina dorsal, quisiera atravesarla...
Un vistazo a la ventana, afuera sobre una rama no hay nada, solo nubes, nubes.... 
    La noche parece derrumbarse sobre el tejado, herida por un suspiro de los de ella, 
Me cae encima para desplomarme sobre sus pechos recién nacidos. Le busco el corazón
 Vamos niña, despierta. Una cucaracha le sale por la boca abierta. 

lunes, 30 de julio de 2012

Quizás el solo soñaba despierto


No se si fue el calor derritiendo mis hombros,
O si han sido sus ojos amarillos, casi de destello
Que ciegan y que encantan, pero perdí el control.

                                             

domingo, 8 de julio de 2012

Luz de sol


Estoy servida en mi cama, parezco una princesa
Con mis ropas de colores pastel. Me han dado un 
Jueguetito que no habla, ni se mueve, es solo un oso
Marrón con un lazo en la nuca como si fuera a asfixiarse;
Se lo quito. 
Me ponen unas pantimedias, ahora los zapatos como los de
Una muñeca para salir a dar un  paseo, para tomar el sol, 
-La señorita se va a morir de pálida- dicen. Me imagino colocandole
Un sorbete al solsito de fuego para succionarlo hasta hartarme de calor
Pero se que solo saldré a caminar. ¡Que aburrido! 
Escucho unos pasos que suben las escaleras, que se arrastran penosos por 
El corredor, y me emociono. Abren la puerta, es papá con sus miradas de perrito
  Triste. Parece que siempre sueña muy lejos de aquí. Me sonrie, más bien emite 
Una mueca graciosa, yo quiero que vea lo linda que estoy. 
-¿Saldré contigo? - pregunto mientras se me hincha el pecho de alegria. 
Papá se acerca, trae las manos empuñadas como cuando yo era más pequeña y 
Me regalaba sorpresas escondidas en su palma.  Pienso que todavia guarda algo
Ahi para mi. Camina decidido hacia a mi, parece que va a darme un besito en la mejilla, 
Lo espero con los ojos medio cerrados porque así se resive un beso cálido de sus 
Buenos labios sensibles, pero solo se ha acercado para ver el reloj. ¡Vamos! ¿Que te cuesta?
Solo uno, con sabor a chocolate, a mentas de café. 
-No - responde con una amarga dulzura.
-¿Por qué? - me atrevo a cuestionar, suspirando. Y un gorrión  impacta con el cristal de la ventana, de seguro no la ve, piensa en su mentesita de pajarito que podrá atravesar mi habitación para decorarme el aire, pobresito, debió pegarse fuerte. 
- No puedo - papá abre las manos de repente, como espantado, como llamado por sus cosas
Que hacer, me doy cuenta de que no, de que ya no guarda nada para mi, ni siquiera un diminuto besito, ni un caramelito. Da una vuelta, su espalda grande me mira mientras papá me deja, plácida, bonita sobre la cama. Lo veo salir de la misma forma que entró, y le digo adiós con la conciencia. 
 -La señorita se va a morir de pálida - pero no quiero salir, ahora quiero llorar. sencillamente,
Llorar.

jueves, 28 de junio de 2012

Cosas de verano.





Hoy era una tarde de banana,
De esas calientes que hacen sudar mucho,
Muchas gotitas saladas, como las de 
la lengua de los perros que hay afuera
De mi casa, hoy era uno de esos días buenos
Para sentarse debajo de algo y comer banana
solo eso hasta quedar ebrio, quizás.
 Pero es que no tengo a nadie con quien compartirlas,
A mis tardes de banana que hace rato dejaron de ser.
  Se que una vez, muy lejana, de tantas cosas lejanas
que tengo en la mente, el dijo que la tarde no es más que una
Cosa cobarde, que la tarde no sirve porque no sabe que ser,
Si día o noche, es solo tarde.
Se quejaba hasta de tener que decir buenas tardes, porque para el
Ninguna tarde era buena,  , ¡como si siempre fuera tarde para algo!
Susurraba a veces, pero para mi la tarde es la cosa más hermosa
Que jamás haya podido ver, si, es como si fuera siempre demasiado tarde
Para retroceder ahora solo hay que sentarse a observar el sol yéndose
A dormir. Y es que por la tarde ocurren tantos momentos, incluso la luz suavecita
Tan brillante que destella sobre la vulnerabilidad de las cosas, haciéndolas, de alguna manera,
Más fuertes, por eso voy a comer bananas pedazo por pedazo, porque así se comen 
Las bananas, cada vez que sea de tarde, la hora de la tarde y de los juegos.


jueves, 14 de junio de 2012

Como si nunca terminara


Acabo de cerrar los ojos, siento como
Si un ligero viento me soplara en la cara
Y recuerdo sin ver, sin pensar bien, ahora
Quiero volar. Me recuesto un poco, suelto
El seño que hace rato tenía fruncido, necesito
Morderme la lengua, pellizcarme un brazo para
Permanecer en la realidad porque empiezo a elevarme.
  Recuerdo cuando  era pequeña, muy pequeña,papá
Compró un piano, uno usado, viejo, desafinado pero aprendió
A tocarlo de igual manera, sueño, ahora sueño con el, 
Papá levanta las manos, las deja caer sobre sus piernas, luego
Las cambia de posición sobre el teclado y las sume delicadamente
Delicadas sus suaves, sus buenas manos sensibles, pero no quiere
Lanzarse a la batalla de notas agresivas, el tiene buen oído, de pronto
Se detiene como los perros, la angustia lo acogota, hace cara de perro
Levanta la cabeza como para mirar el sol de la ventana, la ventana del sol
Como le decía.
 Al momento que vuelve a poner sus dedos sobre el teclado, la suavidad 
con que se hunden las teclas me hace sentir que el sabe desde el primer momento
Que no va a poder tocar una buena, una entera canción,  porque papá es un hombre
Que tiembla, desde que se levanta a la vida, siempre algo lo desasosiega por dentro
y no le permite estar, jamás podrá afianzarce; se esconde de si mismo, de sus própositos
Y cuando llegan, el ya no está. 
Papá desliza sus dedos fofos, como de algodón, sin nítidez, toca algo, como una sopa
De sentimientos enmarañada de sonidos que parecen engrudo y de pronto allí
en medio, una nota de cristal, una nota aíslada que nunca pensaron saldría de un piano
Viejo, roto, usado, una nota espléndida, rápida como sus manos, que ruge entre la música
Como si quisiera abrirse paso, brotar con el aire hasta irse por la ventana hacia aquella
Luz de atardecer  aun cálida, aun acogedora, papá comienza a desaparecer, 
A lloriquear entre su corazón, a verme sentada y a olvidarse de mi pero segue allí
tocando como si quisiera decir que aquello roto, viejo, usado, aun guarda algo hermoso para dar.

lunes, 11 de junio de 2012

Estamos





Me voy a morir.
voy a comprarme un auto rojo,
Pequeño donde solo quepamos tu y yo
Con todos nuestros sueños raros, los más
Fantásticos van detrás. Voy a irme de viaje
Por un camino sin preocuparme adonde vamos
a parar. Tomaré las fotos que quiera a lo que sea
Para recordar todas las cosas que nos van a pasar,
Seré felíz, lo se. Grabaré mi vida en alguna cámara cara
Diré que si muero sin decirlo, yo los amo a todos, que siempre
Los amé, como si la existencia fuera algo demasiado fugáz y hay
Que plasmarla en alguna parte. Me voy a internar en la milicia
Seré militar con armas de verdad que matan,
 Prenderé en fuego la lluvia con un ligero halón del gatillo
Los mataré a todos con mi delicadeza de cosa extraña, de muje
Olvidada, seré cualquier cosa con traje respetable y alma solitaria,
 Nacimos para estar solos, pero eso nadie lo acepta, ni siquiera yo.
 Cuando camine por la carretera con mi camiseta a cuadros, el cabello corto
 Tintado otra vez, con un reloj en la mano, y millones de historias que recordar
 Pensaré que ya sabia exactamente que algun dia allí me iba a encontrar, y buscaré
Tu mirada para encontrarla porque estarás justo ahí para mi compartiendo cubitos del
Capitan Crunch, entonces te voy a sonreir, te voy a abrazar.
Me voy a desaparecer
 recuperaré mi historia de principio a fin, veremos el sol del nuevo día que comienza
Y seré, seremos, finalmente libres. 

martes, 5 de junio de 2012




Es un día largo y me duermo para
Aguar las horas, pero creo que he muerto
Soñando, no se si ya desperté.
Se que una sombra delicada con olor a flor
 Me acarició la cabeza mientras que mi cuerpo sudado
tirado en la cama amenaza con jamás volver. Era mamá, si
Mi mamá de flores que pasó para llamar a mi nombre pero
Ni la escuché. Yo estoy gastando el tiempo, en un algún lugar
Muy lejos, como  cerca de un lago frio, desapareciendo,
Llamando a casa mil veces, mil horas, mil oportunidades que gasto
 Mirando a la luna, pidiendole que me lo traiga con vida a mi mar
Azúl que se murió, pero ¿De que sirve eso? que alguien me lo diga,
Porque yo creí que Feliz por siempre podía existir, mas yo sigo esperando
 Con una última piedra para lanzar, un último recuerdo que vuela por el
Aire desgastado, una última vez, esa misma a la que le llamamos amor
¿A donde está, ahora, adonde está?

Mi mano se cansa de agitarse, dijiste que venías a lanzarle rocas
Al cielo, a ensaltar la Luna en tu caña de pescar. Levemente te pienso,
No se por qué no hay nada que pueda sentirse más que mi ligera respiración. 
 Que me despierte, algo, que me despierte.