jueves, 4 de octubre de 2012

Manos Blancas



El show del mago. 



tus parpados se duermen, tus brazos están pesados,
tu corazón lentamente se detiene, vuelas, suspiras, nadas
En un charco frío, en un mar ligero.
 Tus brazos están pesados, las olas se yerguen, el viento
Se calla, ahora duermes, duermes, duerme.

   Una luz resucita sobre el teatro, a lo lejos el mago 
Espanta los dedos abriendo las palmas y una lluvia 
De aplausos estremece. 

martes, 2 de octubre de 2012

Mi luz, mi salvación

 

Vamos a luchar por eso que queremos y que
Se nos escapa de entre las manos, por eso
Que esta cerca y que nos obliga a perseguirle
el rastro porque se hace cada vez menos tangible
E inalcanzable como un espejismo, por eso que nos
Susurra desde el otro lado del mundo y daríamos la vida,
Sin duda, para atravesar el planeta con miedo de perderlo
Todo, pero eso no importaría porque de todas formas
Tendríamos eso que queremos y que se nos escapa de entre
Las manos en un santiamén, en un estornudo, en un segundo,
En la mitad de una palabra... mas aun así nos vamos a aferrar a la
Fantástica convicción de que todo  pasa si tienes fe, ahora creemos
En que vuelve, en que nunca se va, en que se mantiene entre nuestras manos,
 como una lucesita que nunca se apaga, 
en que las horas caminan hacia atrás y en que se
Detienen para nosotros, en que nada, absolutamente nada actúa en contra
ni la fatalidad, ni la gravedad que nos limita, ahora es la invencibilidad
que nos protege y Dios mirándonos con sus ojos de cosa buena,
 diciéndonos que no, que eso nunca va a pasar porque sencillamente
Ahora todo es así de malo, de cruel, de fugaz, ahora
Ahora no tenemos nada. Solo el camino que se retuerce y que se extiende
Hasta el infinito. Y le pregunto, ¿Dios,hasta donde?

martes, 18 de septiembre de 2012

El verano saluda y después se va







 Las flores otoñales que bailan, todas pequeñitas como si fueran dientesitos de león, 
pétalos de niña acariciando al aire,
Una mano que se pierde entre mis piernas saludándome el alma, 
revolcándome el corazón, es un día de risas pequeñitas como las que
 suceden debajo de las sábanas a la hora de dormir, cuándo en lugar 
de soñar nos dicen un cuento largo lleno de fantasías,fantasías fugaces 
de las que realmente existen, de las que suceden después de que crees.

  la fantastíca tarde está al punto de morir repleta de rayos y de flores, 
de unos piesitos libres que se aman y que corren, que solo corren sobre
 el pasto hasta el infinito, más allá del ocaso que casi siempre incia con el canto 
de la jarra de té hirviendo humeante en la cocina, lo escucho y A veces la vida
 me parece una de esas, que estalla cuando está demasiado caliente y después,
 sencillamente no deja de chillar, hasta que morimos. 

Las flores de otoño suspiran, Un suspiro de esos que asfixian y que matan,
 un grito travieso porque no soporto las cosquillas, un besito de soplo en el oído,
 en mi cuello dormido, una mirada profunda, Un pestañeo, me trono los dedos
 uno por uno mientras la hilera de luz nos descubre como dos salamandras 
escurridizas jugando entre sábanas pálidas, entre jardines secretos escondidos
 de la humanidad, Todo, absolutamente todo fundido en la ola de sol,
 todo inundado de crepúsculo,porque a las seis es cuando la linea del horizonte se
 torna naranja, se redefine y estalla sin conciencia hasta revestir el cielo  todo. 
Todo de color naranja opaco, todo es naranja en la hora de la tarde y de los juegos
 como si el mundo de pronto se tiñera de una inocencia casi divina e inexplicable,
 todo callado en el silencio de saber animar al alma para cantar, bailar, 
o solamente admirar la brisa vespertina, una mata de coco tambaleándose, 
Una nube que saluda y que después se olvida a sí misma acostándose en el cielo.

 Las flores se acuestan y se cierran, Mi madre las ve, Ella suele sentarse en la 
Mecedora del balcón, siempre leyendo, siempre finjiendo que lee las cosas
 más raras que pueden suceder desde que el sol empieza a sumergirse entre la 
cascada del confín de la tierra, quizás se queda muda ante el paso de un recuerdo,
 de su misma vida dibujándose en el aire del jardín 
  o solo calla porque Dios ya se hace visible a nuestros ojos y ni siquiera lo vemos.
 Dios como una lluvia naranja que nos baña sin importar a donde estemos.
. ¿Dios? ¿cuándo fue la primera vez que me tocaste el corazón? susurro al viento,

 al destellito en el fondo, a las flores, a la tarde, le pregunto al cielo y después me
 pierdo como una pluma que planea en el aire su caída final. Dime que lo extrañas,
 mi pequeño corazón entre tus manos.

viernes, 31 de agosto de 2012

Adacadabra...




 ¿Qué quien soy? problabemente nadie, con ningún
Nombre interesante ni historias que contar
Talvez ni siquiera tenga nada para mostrarte, nada que
Ofrecerte a cambio de que me mires y de que me encuentres,
Aunque estoy bien, perfectamente. Escondida bajo un halo de sol,
Entre el soplo de alguna nube, cantando o muriendo, quien sabe.
Pero te aseguro que no valgo la pena, ¿Como decirte? soy como cuando
soplas la brisa, gritas un abrete o un cierrate cesamo, y después no pasa nada
Porque no existe la magia, de eso te das cuenta. Como cuando juras en vano,
Como cuando duermes sin soñar, solo te suspendiste, solo eso y ya.
Lo único que se con certeza es que increiblemente la gente se desvanece, te deja
un suspiro, una diminuta mirada, entonces se desaparecen como cuando:
Cierra los ojos, ahora no me ves, abrelos, ahora si, se supone, pero no, yo ya no estoy.

lunes, 6 de agosto de 2012

Duerme, ella duerme



 Solo la gana de despertarla me desconcierta, y me quiero reír, si
hay que reír porque esta  cuidad de mierda no va a cambiar; las montañas
Serán cada vez más altas, más inalcanzables y nos cubrirá el cielo el humo
De nuestras voces, bajo la lluvia, los murmullos, los cabellos empapados,
La gente mojada, todo esto apagándose entre la oscuridad, hasta quedar
Sin nada, solo una ausencia terrible como cicatriz invisible sobre el cuerpo,
 Ya me canso. Ella se queda dormida sobre mi almohada y le miro los ojos 
Ligeramente cerrados, el alma que se le adormece, que se le rinde adentro 
Como si de pronto fuera a morir de sueño, a morir por siempre dejándome 
Completamente solo: Una cucaracha en el rincón, ahora soy una cucaracha 
Metida en el rincón. Al principio las cucarachas eran pequeñas, y escurridizas
Venían cada vez que iba a llover, pero ya se han quedado a vivir conmigo, 
Ahora ellas me susurran cosas desde debajo de la cama, condenadas cucarachas...
 Ella suspira un poco, parece que se va a voltear, yo solo quiero que despierte y que 
Me mire con sus sonrisas idiotas que tanto me encantan. Yo que hago si se va. 
         Le acaricio la espalda, un dedo en el cauce de su espina dorsal, quisiera atravesarla...
Un vistazo a la ventana, afuera sobre una rama no hay nada, solo nubes, nubes.... 
    La noche parece derrumbarse sobre el tejado, herida por un suspiro de los de ella, 
Me cae encima para desplomarme sobre sus pechos recién nacidos. Le busco el corazón
 Vamos niña, despierta. Una cucaracha le sale por la boca abierta. 

lunes, 30 de julio de 2012

Quizás el solo soñaba despierto


No se si fue el calor derritiendo mis hombros,
O si han sido sus ojos amarillos, casi de destello
Que ciegan y que encantan, pero perdí el control.

                                             

domingo, 8 de julio de 2012

Luz de sol


Estoy servida en mi cama, parezco una princesa
Con mis ropas de colores pastel. Me han dado un 
Jueguetito que no habla, ni se mueve, es solo un oso
Marrón con un lazo en la nuca como si fuera a asfixiarse;
Se lo quito. 
Me ponen unas pantimedias, ahora los zapatos como los de
Una muñeca para salir a dar un  paseo, para tomar el sol, 
-La señorita se va a morir de pálida- dicen. Me imagino colocandole
Un sorbete al solsito de fuego para succionarlo hasta hartarme de calor
Pero se que solo saldré a caminar. ¡Que aburrido! 
Escucho unos pasos que suben las escaleras, que se arrastran penosos por 
El corredor, y me emociono. Abren la puerta, es papá con sus miradas de perrito
  Triste. Parece que siempre sueña muy lejos de aquí. Me sonrie, más bien emite 
Una mueca graciosa, yo quiero que vea lo linda que estoy. 
-¿Saldré contigo? - pregunto mientras se me hincha el pecho de alegria. 
Papá se acerca, trae las manos empuñadas como cuando yo era más pequeña y 
Me regalaba sorpresas escondidas en su palma.  Pienso que todavia guarda algo
Ahi para mi. Camina decidido hacia a mi, parece que va a darme un besito en la mejilla, 
Lo espero con los ojos medio cerrados porque así se resive un beso cálido de sus 
Buenos labios sensibles, pero solo se ha acercado para ver el reloj. ¡Vamos! ¿Que te cuesta?
Solo uno, con sabor a chocolate, a mentas de café. 
-No - responde con una amarga dulzura.
-¿Por qué? - me atrevo a cuestionar, suspirando. Y un gorrión  impacta con el cristal de la ventana, de seguro no la ve, piensa en su mentesita de pajarito que podrá atravesar mi habitación para decorarme el aire, pobresito, debió pegarse fuerte. 
- No puedo - papá abre las manos de repente, como espantado, como llamado por sus cosas
Que hacer, me doy cuenta de que no, de que ya no guarda nada para mi, ni siquiera un diminuto besito, ni un caramelito. Da una vuelta, su espalda grande me mira mientras papá me deja, plácida, bonita sobre la cama. Lo veo salir de la misma forma que entró, y le digo adiós con la conciencia. 
 -La señorita se va a morir de pálida - pero no quiero salir, ahora quiero llorar. sencillamente,
Llorar.